Beneficios del spinning

El spinning es un ejercicio aeróbico que se practica en bicicletas estáticas y con música. Lo habitual es hacerlo en grupo y con un instructor, lo que lo convierte en una actividad entretenida.

Entre los numerosos beneficios del spinning cabe destacar:

  • Quema calorías: en una sesión de 45 minutos se pueden quemar 500 calorías (dependiendo de la intensidad del ejercicio).
  • Fortalece el corazón y aumenta la resistencia cardiovascular: aumenta la fuerza y se reduce el cansancio.
  • Mejora la distribución de sangre y su retorno.
  • Mejora el tono muscular y reafirma el cuerpo completo (brazos, abdomen, glúteos, piernas…)
  • Fortalece el tejido óseo
  • Combate el estrés: la necesidad de centrarse en seguir el ejercicio ayuda a desconectar de todo lo demás.
  • Se adapta a cualquier edad, es un ejercicio de bajo impacto: es recomendable para personas que padecen de artritis y pueden realizarlo personas que sí encuentren, por ejemplo, dificultades para correr.
  • Bajo riesgo de lesiones: puede practicarse en un tratamiento de rehabilitación, bajo supervisión.

Bicicleta indoor, música, instructor con energía… ¡Y a beneficiarse de las ventajas del spinning!

Consejos para prevenir lesiones

Todos sabemos que para llevar un estilo de vida saludable debemos incluir la actividad física en nuestro día a día. Es fundamental comer sano, pero también hay que mover el cuerpo, que si no, se nos oxida como ocurriría con una bicicleta abandonada en el garaje.

Ahora bien, ¿quién no se ha encontrado alguna vez con agujetas, tendinitis, etc., después de practicar ejercicio? Es posible que, con las prisas o por falta de información, no nos preparemos todo lo bien que deberíamos para hacer deporte. Por eso es importante tener una serie de aspectos en cuenta antes de iniciar la actividad:

  • Calentar antes: realizar un calentamiento con base en ejercicios aeróbicos, siempre, aunque sea para caminar.
  • Estirar después: una serie de estiramientos después del calentamiento y terminada la actividad física ayuda a evitar afecciones musculares.
  • Asesorarse: pedir consejo a una persona experimentada en la materia, que conocerá qué tipo de ejercicio es el más adecuado para cada persona.
  • Usar el calzado adecuado: debemos estar cómodos (no debe quedar muy ajustado, pero tampoco flojo) y ponernos calcetines.
  • Realizar los movimientos de forma adecuada: adoptar una postura incorrecta puede suponer que el ejercicio no dé los resultados esperados y que, incluso, terminemos con algún tipo de dolencia.
  • Ejercitar la elasticidad de los músculos: especialmente cadera, cintura, hombros, piernas, brazos, cuello, muñecas y codos.
  • Hidratarse: conviene beber líquido antes, durante y después del ejercicio (y evitar los refrescos).
  • Protección y seguridad: si practicamos un deporte que lo requiera, debemos protegernos correctamente (casco, rodilleras, etc.).

Son unos consejos muy sencillos y te pueden ayudar a sacarle más provecho a la actividad física, disfrútalos.

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