La importancia de un buen desayuno

Seguro que más de una vez has oído que el desayuno es la comida más importante del día. Nuestro cuerpo ha pasado muchas horas sin ingerir alimentos y el desayuno nos da la energía necesaria y, además, mejora nuestra concentración y memoria. Si, además, quieres controlar tu peso, debes saber que el desayuno activa el metabolismo: si no desayunamos, nuestro metabolismo se ralentiza para reservar energía y, en consecuencia, le costará más quemar calorías. Asimismo, si prescindimos de esta primera comida, es probable que a lo largo del día consumamos calorías de más para compensar ese déficit inicial.

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Por todos esos motivos, es importante romper el ayuno en la primera hora desde que nos despertamos. Un buen desayuno debe incluir frutas y/o verduras, cereales y proteínas. Los alimentos ricos en fibra (cereales integrales o fruta), ayudarán a frenar tu apetito durante más tiempo, lo que evitará que piques entre horas y reducirá la hinchazón estomacal. Los alimentos con proteínas (yogur, cereales integrales o huevos), te ayudarán a prescindir de los dulces a lo largo del día (pastelería, golosinas o bebidas azucaradas).

Si las prisas te impiden desayunar tranquilamente, no te preocupes, hay algunos desayunos rápidos de preparar y consumir y muy saludables, toma nota. Un desayuno sano debería incluir cereales de grano entero (pan, tostadas…), alimentos proteicos bajos en grasas saturadas (huevos hervidos), alimentos ricos en calcio y bajos en grasa (leche, yogur, queso) y frutas o verduras (troceadas o en zumo, sin añadirles azúcar).

Unas tostadas con tomate natural, un zumo natural, queso fresco, pavo, huevos acompañados de verduras (revueltos, en tortilla o cocidos), cereales, una pieza de fruta, yogur, frutos secos, leche… Aunque poco, intenta incluir los componentes que te hemos mencionado (frutas y/o verduras, cereales y proteínas). ¡Hazlo variado y convertirás el desayuno en un verdadero placer!