Los riesgos de llevar gafas de sol falsas

Ya llegó la primavera en todo su esplendor, pero también con todos sus riesgos. Los días son más largos y el sol más presente, fuerte e intenso, por lo que nos impulsa a proteger nuestros ojos por un periodo más largo de tiempo. Y, si queremos seguir los designios de la moda, muchas veces, al no alcanzarnos el presupuesto, acabamos comprando los modelos que más nos gustan en bazares o puestos en la calle las mismas imitaciones de las gafas de sol que más nos gustan.

Comprar gafas de sol en mercadillos o puestos ambulantes no es ningún beneficio para nuestros ojos. Lejos de ser una ayuda a nuestra visión, puede acarrear lesiones de gravedad como catarata temprana, inflamación de la córnea, conjuntivitis, sequedad e incluso mareos o dolores de cabeza. Por ello, es recomendable ir a tiendas de óptica y dejarse aconsejar por un profesional antes de elegir las gafas de sol que necesitamos.

El problema de estas lesiones oculares es que son progresivas y no aparecen en una semana, sino a lo largo del tiempo, y cuando nos percatamos a menudo ya es tarde y se han desarrollado enfermedades. El propósito principal de gafas de sol es que incorporan un filtro ultravioleta que bloquea la radiación infrarroja y que afecta a los ojos de manera que reduce el  deslumbramiento causado por la luz solar con el fin de tener una visión clara y cómoda.

Obtener el asesoramiento de un profesional es esencial para una elección adecuada de las gafas, pues cada ojo es diferente, así como los efectos que puede tener el sol en ella. Por ejemplo, los ojos claros necesitan más protección y un vidrio oscuro que reduzca la intensidad de los reflejos. Por otro lado, las personas que usan lentillas, por lo general, tienen que prestar más atención a llevar gafas de sol para evitar que la lente se seque por su exposición a la luz.

¿Cuál es el aspecto más importante a la hora de comprar unas gafas de sol?

Incluso antes de ver la marca de moda, es necesario comprobar si cumplen una serie de requisitos que certifiquen su aprobación

1. No debemos comprar las gafas que no estén cubiertas por la marca de calidad europea (CE) sin instrucciones o sin una “guía del usuario” que indica el tipo de vidrio, la intensidad del filtro y la manera correcta de cuidar de ellos.

2. Debemos pedir una garantía contra cualquier defecto de fabricación. Algunas organizaciones de consumidores recomiendan comprobar también el número de etiqueta y el año de las gafas, así como la completa identificación del fabricante o suministrador.

Por otra parte, hay que tener mucho cuidado con la compra de gafas de sol a los más pequeños, pues la vulnerabilidad de los ojos de los niños es mayor así como la dilatación de su pupila, más abierta que la de los adultos. La sensibilidad del ojo, juntamente con el efecto acumulativo de la radiación, hace que la protección de los niños sea aún mayor que la de los adultos.

Casi el 50 % de la radiación UVA a la que estamos expuestos a lo largo de nuestra vida se produce antes de la edad de 18 años. El daño que pueda surgir al corto plazo incluye queratitis o quemaduras que se producen en los niños con síntomas de dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos. Por ello, los expertos recomiendan acudir a tiendas de confianza donde asesorarán sobre el cuidado de nuestros ojos desde una perspectiva profesional y así evitar cualquier riesgo grave para la salud de nuestros ojos.

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