Consejos para unos dientes más blancos

Una sonrisa bonita es uno de los elementos que más destaca cuando vemos a alguien o estamos hablando con alguna persona. Por eso, unos dientes amarillentos pueden causar una mala impresión a nuestro interlocutor, por lo que debemos conocer diversas maneras para mantener el blanco natural y un brillo impecable en nuestra boca. Además de por estética, debemos hacerlo si somos deportistas o practicamos algún deporte, ya que una buena salud bucal puede disminuir el riesgo de lesiones musculares, como indica un estudio del equipo de Cirugía de la Universidad de Barcelona.

Foto: www.alaiadental.com

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Alimentos y hábitos que evitar

Debemos intentar reducir la ingesta de frutas y verduras de color rojizo o azulado, entre las que podemos destacar la granada o la cereza, ya que poseen componentes que penetran en nuestros dientes dejando manchas. También hay que evitar el consumo abusivo de café o té negro, y evitar excederse con los refrescos azucarados.

El principal hábito que debemos suprimir si queremos gozar de unos dientes blancos es el de fumar. Cada cigarrillo contribuye enérgicamente a proporcionar a nuestra dentadura un tono amarillento que resulta muy antiestético.

Consejos para blanquear

Lavar dos o tres veces al día nuestros dientes se da por supuesto, pero además, el uso de ciertas frutas y verduras puede conseguir recuperar parte de ese blanco y derrotar a las manchas. Gran ejemplo de ello son las manzanas, el apio, las zanahorias o el brócoli. También el té verde es un gran aliado, ya que ayuda a su vez a la prevención de las caries y a fortalecer las encías.

El lavado que hemos dicho se debe realizar tras las comidas, pero no nada más terminar, sino esperar aproximadamente media hora, puesto que si lo hacemos de inmediato estaremos esparciendo los ácidos de los alimentos en lugar de eliminarlos.

En Internet existen numerosos remedios naturales en los que debes elaborar extrañas mezclas y aplicarlas en tu dentadura. Sin embargo, existen formas más sencillas como la aplicación de un poco de bicarbonato una o dos veces por semana en nuestro cepillo, de forma que no dañemos el esmalte, o frotar con pulpa de fresa o cáscara de plátano de tres a cinco minutos.

¿Sufres de halitosis? Ponle remedio

Todos alguna vez lo hemos padecido, bien por tomar algún alimento o por problemas bucales: hablamos del mal aliento. Pero esto puede ser algo ocasional o convertirse en algo más constante. En este segundo caso, estamos hablando de un problema que puede agravarse si con el tiempo no logramos acabar con la halitosis. Veamos, más despacio causas, consecuencias y remedios.

En primer lugar, el origen que motiva este malestar puede estar en varios lugares. La cebolla, el ajo, el tabaco o el café pueden ser una de las causas. También puede aparecer cuando se tienen problemas en la encía o la dentadura, en el  propio intestino o cuando se padece de estreñimiento.

El mal aliento puede ponernos en más de una ocasión en un aprieto. Cuando estamos reunidos con alguien  y nos acercamos a ellos, o simplemente, al besar a nuestra pareja.

Podemos notar que sufrimos de halitosis, al expulsar aire sobre un pañuelo y experimentar un olor desagradable al respirarlo.

Para poner remedio rápido a este problema, son varias las soluciones que puedes encontrar. En primer lugar acude lo más rápidamente posible a tu dentista para que diagnostique si es un problema bucal o algo más grave. En el caso de que sea la primera opción, deberás cepillarte los dientes al menos dos veces al día (no olvides tampoco la lengua) y usar hilo dental para acabar con cualquier tipo de bacteria que pueda estar provocando la molestia.

Los enjuagues bucales, pueden ser efectivos, no para acabar directamente con el mal olor, pero sí con la causa que lo está provocando. Es el caso de Listerine que suele acabar con las bacterias además de proteger y prevenir enfermedades en las encías.

Si ves que aún así, es insuficiente, son muchos los remedios caseros que pueden funcionarte con este problema. Mencionaremos algunos, aunque son numerosos los que puedes poner en marcha.

 

  • Si aprecias que tu mal olor puede proceder del hinchazón de las encías, puedes prepararte un enjuague natural. Sólo tienes que hervir un litro de agua con dos cucharadas de salvia roja.
  • Tras una comida, también puedes masticar un clavo con olor a anís o canela para que acabe con tu halitosis.
  • Más enjuagues naturales. Hierve dos tazas de agua con hojas de perejil en su interior y añádele dos o tres clavos con olor. Después de hervirlo, cuélalo y utiliza el líquido para enjuagarte al menos, dos veces al día.
  • Algunos tés, también tienen propiedades curativas frente a este problema. Prepáralo tú mismo en casa con varias cucharadas de yerbabuena. Hiérvelo y tómalo después de cada comida.

Sólo son remedios naturales, pero lo mejor es que acudes a tu médico o tu dentista de confianza para que pueda hacer un diagnóstico más seguro sobre tu patología. De esta forma, ellos te recomendarán el remedio o el medicamento que más se ajuste a tu problema.

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