Este año nuevo sí debes conseguir tus propósitos

El año nuevo es la época ideal para llevar a cabo esa serie de propósitos que tienes en mente pero que no consigues iniciar. Existen muchos, pero algunos de los más importantes tienen que ver con llevar una vida más saludable, por lo que enero puede ser el mes del cambio tras los excesos propios de las navidades. Apúntalos en una lista e intenta llevar un seguimiento, de manera que te será mucho más sencillo no caer en la tentación y que tu fuerza de voluntad gane la batalla.

Año nuevo, propósitos nuevos

En primer lugar, puedes renunciar a algunos hábitos que hacen mucho daño a tu organismo y pueden frenarte en esa carrera hacia la meta de la vida saludable. Dejar de fumar suele ser el primero en la lista de los propósitos de año nuevo, pero esta vez tiene que ser la definitiva. Beber alcohol no es una actividad incompatible con la vida sana, pero debes controlar su consumo o limitarlo a celebraciones especiales.

El siguiente punto de la lista es hacer ejercicio. No importa cómo, pero es necesario que muevas tu cuerpo y levantes el culo del sofá. Salir a andar, a correr, gimnasio, piscina. Son muchas las opciones de las que dispones así que adelante. Y tras la actividad, hay que dormir ocho horas para que el cuerpo se recupere y afronte el día siguiente en plenas condiciones. No descansar puede reducir tus progresos.

Comer saludablemente no se trata de llevar a cabo una dieta estricta ni de pasar hambre. Existen muchos modos de cocinar las verduras, la carne y las legumbres, por lo que sólo tienes que averiguar qué manera te gusta más. Lee sobre alimentación, infórmate, come tranquilamente, hidrátate y sobre todo no te obsesiones con la báscula. Piensa que crear un hábito sólo cuesta 21 días, y a partir de ahí todo será mucho más sencillo. ¿A qué esperas para hacer tu lista?

Lucha contra el cáncer de testículos

Hace dos semanas recibí la noticia más dura de mi vida. En un análisis médico a causa de un pequeño bulto me dijeron que tenía un pequeño tumor en los testículos. El diagnóstico, dentro de la gravedad, tenía una cosa positiva: al estar tan localizado no habría problema en quitarlo. Pese a que no habrá problema en superarlo, ni siquiera hará falta quimioterapia, solo hay una cosa que me quita el sueño: hay riesgo de que en un futuro pueda volver a tenerlo.

Por ello toca prevenirlo. ¿Cómo se previene algo si tienes excesivo riesgo de tenerlo? Parece una pregunta difícil, pero no es tanto como parece. O al menos, ese es mi pensamiento, ya que, hay que señalar, que en estos momentos solo queda ser positivo, así que mejor ver la botella medio llena que medio vacía.

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El primero de los consejos es el que a mí más me está costando. Si eres fumador, rompe los cigarrillos que tengas, coge una hucha y deja ahí el dinero que gastas fumando. Si eres como yo, de los que se fuma un paquete cada dos días, te servirá con dejar cinco euros en ese espacio de tiempo. En este tipo de tumores, el tabaco no es la especial causa, pero también influye. Verás como en un tiempo, además, tus pulmones mejoran. Y, sobre todo, te alegrarás cuando en un mes hayas ahorrado 75 euros.

También debes cambiar tus hábitos alimenticios. En mi caso nunca me ha gustado la verdura, pero son ya dos semanas las que llevo comiendo ensaladas y judías. De momento es con lo único que me atrevo, y eso sí, a base de beber mucha agua. A quien le guste le costará menos (yo debo reconocer que soy muy raro para las comidas). Fundamental también que la dieta sea muy rica en frutas.

El ejercicio físico también es importante. Pero cuidado. El tratamiento inicial suele ser fuerte, aunque no haga falta quimio, por lo que tus fuerzas estarán debilitadas. Por tanto, es aconsejable que al comienzo del tratamiento el deporte que hagamos sea caminar. Poco a poco iremos aumentando la carga, pero importante no excederse al principio pues nos puede debilitar el organismo.

Son los tres consejos principales. Eso sí, el más elemental, y que nombro por si acaso, es acudir a todas las revisiones y hacerse continuos análisis sanguíneos. Si, como yo, tienes un grave riesgo de que vuelva a aparecer te evitará que el problema no pueda tener solución por estar muy avanzado.

Y, por último, lo repito, positivismo. Nunca he sido una persona positiva, especialmente en los últimos tiempos, pero esto me ha reforzado. Ahora veo la vida de otra manera. Un cambio tan grande que de haberme pasado antes habría actuado de manera distinta en la mayoría de mis actos. Pero ahora eso no sirve, ahora la principal batalla es otra. Llevo toda la vida siendo portero de fútbol y, ahora, os aseguro, intentaré parar el penalti más importante de mi carrera. Y os adelanto una cosa, sé por el lado que lo va a tirar, así que, seguro que lo paro.

Imagen: Ferato.com

Fumar, mata; dejarlo, no engorda

Uno de los mayores problemas a la hora de dejar de fumar son esos kilos de más que cogemos debido a la ansiedad. Nos falta algo, y sustituimos esa ausencia comiendo. Las mujeres son más propensas a engordar que los hombres al tomar esta decisión. En total, solemos coger cerca de 5 kilos al dejar de fumar.

La causa de todo esto es la nicotina. Además de ser el elemento que nos engancha al tabaco, nos ayuda a quemar grasas. Con cada paquete de tabaco quemamos 250 kilocalorías. A la vez, nos sube los niveles de azúcar, lo que provoca que nos hace calmar la ansiedad. Si eliminamos estos dos elementos, tenemos la consecuencia de por qué engordamos.

Por tanto, lo que debemos hacer es encontrar un sustitutivo de la nicotina que nos calme la ansiedad pero que a su vez no nos haga engordar. Es fácil de decir pero, sinceramente, muy difícil de encontrar.

dejar de fumar

Algunos estudios, como el de la revista Biological Psychiatry han encontrado la fórmula.  El producto que se ha de tomar es naltrexona. Es un medicamento que se usa para dejar otra adicción, el alcohol. Con este estudio las mujeres cogieron menos peso, mientras que un 30% de los hombres ni siquiera engordó.

Y es que evitar coger peso es fundamental a la hora de dejar de fumar. Los seis primeros meses son cruciales. La ansiedad suele ser grande y el síndrome de abstinencia nos hace engordar. Tomar este fármaco evita una gran pérdida de peso y nos ayuda a seguir con nuestro reto. Y es que son muchas las personas que retoman el vicio debido a su cambio de imagen. No pueden verse más gordos y toman la decisión de volver a fumar.

La naltrexona puede, por tanto, ayudarnos en nuestro tratamiento. Pero si lo que prefieres son remedios naturales, los hay. Lo primero de todo es beber mucha agua. Tras esto, vigilar la comida. No podemos sustituir la nicotina por chocolate, bollería o comidas con mucho azúcar, pero si por yogures, pavo, etc. Por último, ponte un calzado cómodo y vete a hacer ejercicio. Es decir, dejar de fumar debe ser sinónimo de ponerse a dieta.

Aquí tenéis nuestros consejos para dejar de fumar, pero hay una aún mayor: nunca empecéis a hacerlo.