No a las dietas milagros

El fin del verano trae consigo dos preocupaciones. La primera de ellas la vuelta al trabajo y saber que al menos hasta navidades, si no es hasta Semana Santa o el próximo verano, no volveremos a tener vacaciones. La segunda quitarnos los kilos de más que cogemos durante las vacaciones veraniegas.

Y es que durante los meses de verano todos nos descuidamos un poco (en mi caso más de un poco por ejemplo). Comemos helados, nos vamos de vacaciones con la pareja y los amigos y solemos comer fuera o alojarnos en un hotel con buffet o todo incluido…vamos que todo lo que nos cuidamos durante once meses lo perdemos en uno. Bueno, más bien en una semana.

Alimentos ricos en calcio y vitamina D

Para perder esos kilos hay dos elementos fundamentales. El primero de ellos la zapatilla. No podemos perder sin hacer deportes. Y no, si lo estáis pensando, no vale el “sofing”, deporte olímpico de los españoles vagos. Lo segundo, la dieta. Pero, ¡OJO! cuando hablamos de dieta, hablamos de comer saludable, no de no comer.

Y, sin duda, el mayor consejo, es no hacer las famosas dietas milagro. No, es imposible perder 7 kilos en un mes, sentados en el sofá y comiendo un chuletón. Si lo perdéis así haceros la siguiente pregunta, ¿cómo es esto posible?

Lo primero de todo es que son dietas con una gran falta de calorías, de ahí la rápida pérdida de peso. Pero, solamente esto, debe indicarnos que se trata, no de una dieta, sino de una “estafa”. Primero son perjudiciales para la salud. La falta de calorías nos hará estar escasos de fuerzas al cabo de unos días. Esto hará que se produzcan mareos entre otros problemas. Eso sí, la falta de vitaminas se suple con pastillas proporcionados por ellos…casualidad de la vida.

A esto hay que añadir que los 7 kilos que cogemos en un mes los recuperas en 10 días. Por tanto, si has cogido unos kilos este verano, ponte la zapatilla y sal a correr.

 

Los aperitivos que nos permiten perder peso

Por muy disciplinados que seamos, a veces es complicado controlar el apetito entre comida y comida. No debemos asaltar la despensa a la primera de cambio, pero tampoco es recomendable aguantar hasta la siguiente ingesta. Si nos sentamos a la mesa teniendo mucha hambre, comeremos más de lo que necesitamos y eso puede tirar por tierra nuestros esfuerzos para bajar de peso.

¿Qué hacer entonces? Existen algunos aperitivos saludables que no te ‘desviarán del camino’. ¿Que aún faltan unas horas para comer pero te pica el gusanillo? Prueba con los siguientes alimentos:

Almendras. Este fruto seco aporta proteínas y grasas saludables que te saciarán por más tiempo. Un puñado de almendras (entre siete y diez al día) es suficiente para evitar llegar con hambre a las comidas.

Barritas energéticas. Las barritas proporcionan entre 10 y 12 gramos de proteínas, son cómodas de llevar y existen varios sabores a nuestra disposición.

Yogur. El yogur es una fuerte importante de calcio, muy beneficiosa para nuestros huesos y nuestros músculos que puede acompañar de tus frutos secos preferidos. ¿Sabías que el International Journal of Obesity realizó un estudio según el cual el yogur griego ayuda a reducir la grasa abdominal en un 80%? Al parecer tiene una proteína extra y menor cantidad de azúcar.

Leche con chocolate. Aporta azúcar, calcio, proteínas y grasa, perfecto para después de hacer ejercicio, momento en el que el organismo utiliza al máximo la glucosa almacenada. Si la combinación no te agrada mucho, otras posibilidades tras la actividad física son los batidos, los plátanos, las manzanas y los frutos secos.

Huevos revueltos. En los huevos encontrarás proteínas, aminoácidos y vitamina B12. Conviene consumirlos con moderación, porque son ricos en grasas. Para cuidar tu colesterol, no deberías consumir más de un huevo al día.

¿Esperabas encontrar estos alimentos? Seguro que son más apetecibles de lo que esperabas y que la espera entre comida y comida se hace mucho más llevadera.

Zumba, mucho más que una moda

En este último año ha aumentado en los gimnasios la popularidad de la actividad conocida como Zumba. Se trata de una disciplina de baile muy divertida pero a la vez exigente. Son muchos los que abandonan en el intento, pero si consigues pasar los apuros de la primera semana, será una “droga” a la que no podrás desengancharte.

Los expertos consideran que es una actividad que tiene muchos beneficios para el cuerpo humano y que mejoran nuestra salud, e incluso, el ánimo. Sin embargo, hay muchos que son escépticos y creen que es simplemente una moda que no durará mucho en los gimnasios. Por si eres de estos, vamos a demostrarte por qué este tipo de baile no pasará de moda.

zumba

Lo primero de todo es que es un gran quema calorías. Esto hace que podamos perder peso de forma divertida. Así, evitamos otras actividades que pueden resultarnos más aburridas como correr, la bicicleta estática o cualquier otra máquina de gimnasio en la que estamos nosotros solos y en las que el tiempo se nos hace eterno, lo que nos hace ser más perezosos y caer antes en el intento de ponernos en forma.

No solo sirve para adelgazar, también para tonificar. Y es que el tono muscular de nuestros brazos y piernas se verán beneficiados por el Zumba debido a la gran cantidad de ejercicios que realizamos con ellos.

Otro de sus beneficios es la energía que te aporta. Una energía que nos sirve, incluso, para acabar con el estrés.

Quizás para algunos esto no supone algo especial, pero realmente sí lo es. El Zumba no entiende de edades. Son muchos los prejuicios que ponemos sobre la mesa a la hora de realizar este tipo de actividades. Soy mayor, nunca he hecho esto, el zumba es para jóvenes…Pues no. El Zumba es, como diría Coca Cola, para los jóvenes, para los viejos, para los adultos, para los adolescentes, para los gordos, para los flacos…para todos.

Y por último, una de las cosas más importantes para una persona. Es una actividad en la que te relaciones con gente nueva. Hay veces que el estrés o el desánimo de una persona es causado por la rutina y necesita relacionarse con gente distinta. El Zumba es algo que te ofrece esto.

Por tanto, queda demostrado que el Zumba no es una moda pasajera, sino algo que perdurará en el tiempo. Algo que, por cierto, si lo practicamos, nuestro cuerpo agradecerá.

Cuidando nuestro metabolismo

Cuidando nuestro metabolismoPodríamos definir nuestro metabolismo como el proceso de producción y utilización de energía. Para mantenerse en funcionamiento, nuestro cuerpo quema calorías de forma continua, sin importar que estemos durmiendo, comiendo o realizando cualquier tipo de actividad. De hecho, entre un 60 y un 75% de la energía del cuerpo se emplea en actividades que se desarrollan en la hora del descanso.

¿Por qué es importante cuidar nuestro metabolismo? Porque un metabolismo rápido tiende a acumular menos grasa y las personas con un metabolismo lento tienen mayor tendencia a engordar. Por ese motivo, hoy nos centraremos en aquellos hábitos que afectan de manera negativa al funcionamiento de nuestro organismo, conócelos.

Error número 1: desayunar tarde. Desde que nos despertamos hasta que desayunamos no debe transcurrir más de una hora. El ayuno prolongado disminuye de forma notable el ritmo de nuestro metabolismo y, por tanto, roulette spielen afecta a nuestra capacidad de perder peso. Nuestro organismo está diseñado para la supervivencia, por lo que interpreta que debe reservar energía, acumular grasa y frenar su ritmo metabólico. Para evitarlo, lo mejor es un desayuno proteico dentro de la primera hora.

Error número 2: saltarse comidas. Al igual que en el caso del desayuno, el organismo interpreta la ausencia de comida como una situación de necesidad, por lo que centra sus esfuerzos en conservar grasas y acumular calorías. Además, el cansancio derivado de saltarse comidas también ralentiza el ritmo metabólico.

Error número 3: no hacer ejercicio. El cuerpo sigue trabajando incluso 24 horas después de una sesión de ejercicio, por lo que pasar muchos días sin hacer deporte desacelera su ritmo y frena la pérdida de peso. Una rutina de ejercicios estable mantiene la pérdida de peso activa y mejora nuestra capacidad metabólica para quemar grasas.

Error número 4: consumir poca fibra. Aumentar los niveles de fibra, cambiando los cereales blancos refinados por panes, arroces y pastas integrales aumentará nuestro metabolismo.

Error número 5: déficit de minerales y vitaminas. Debemos priorizar los alimentos que aporten suficientes cantidades de proteínas, hierro, vitamina D y calcio. Estos ayudan a mantener el funcionamiento del metabolismo.

Error número 6: beber alcohol. El alcohol desacelera el metabolismo y su capacidad de quemar grasas, además de deshidratarlo. Por ello, no debe de consumirse más de un vaso de alcohol y, tomar a continuación un vaso de agua para rehidratar el cuerpo.

Evita estos errores e incluye en tu rutina pautas para acelerar tu metabolismo, tu cuerpo lo agradecerá.

Trucos para perder los kilos navideños

Aunque nos cuidemos más o menos, es inevitable coger unos kilillos durante las celebraciones navideñas: quesos, embutidos, marisco, cordero, turrones, polvorones y, para poner la guinda, el Roscón de Reyes. Y eso sin entrar en vinos, cavas y demás licores. Total, que por muchos esfuerzos que se hagan, se nota que la ropa queda un poco más ajustada y que toca diseñar un plan de ataque para recuperar tu peso habitual lo antes posible.

Antes de nada, centrémonos en lo que hay que evitar:

  • Comer igual que durante las fiestas. ¡Es lo primero a evitar!
  • Obsesionarte. Ten en cuenta que has subido de peso por aumentar la ingesta de calorías, por lo que volver a tu rutina hará que pierdas los kilos ganados en pocas semanas.
  • Iniciar un régimen muy estricto. Con abandonar los hábitos navideños es suficiente.
  • Hacer locuras. Si hace unas semanas no salías a correr nunca, no quieras hacerlo ahora a diario. Muévete un poco más, pero sin excederte.

Los nutricionistas recomiendan seguir dietas elaboradas teniendo en cuenta las necesidades de cada individuo, de forma que no se sufran carencias nutricionales, se aprenda a comer y se evite la recuperación del peso perdido. Los siguientes consejos te ayudarán a adquirir unos hábitos más saludables y a recuperar tu silueta:

  • No saltarte ninguna comida. Si el cuerpo pasa muchas horas sin comer, tiende a acumular, ya que no sabe durante cuánto tiempo estará sin recibir alimento.
  • No comenzar a comer con demasiado apetito. Una fruta sin pelar y un vaso de agua antes de las comidas principales, puede ser de gran ayuda.
  • Llenar la nevera de verduras y frutas drenantes (piña, calabacín, espárragos, alcachofas…), que te ayudarán a sentirte más ligero.
  • Cuidar la flora intestinal, aumentando el consumo de alimentos ricos en fibra (verduras, cereales integrales, legumbres…) y ayudarse de alimentos probióticos.
  • Disminuir el consumo de sal y sustituirla por especias (pimienta o nuez moscada, por ejemplo).
  • Cocinar usando el horno, el microondas, la cocina al vapor o el papillote (técnica consistente en la cocción de un alimento en un envoltorio resistente al calor, como el papel de aluminio).
  • Beber mucha agua, un mínimo de dos litros al día, para evitar la retención de líquidos.
  • Recuperar tu actividad física habitual y añadir pequeños extras para que la pérdida de peso se produzca en menos tiempo. Aspectos tan simples como subir y bajar escaleras o bajarte del autobús una parada antes para dar un paseíto.

En pocos días te notarás mucho mejor, lo que te ayudará a seguir la rutina… ¡Sin pausa pero sin prisa!

zp8497586rq

Alimentos contra la retención de líquidos

¿Sabías que los kilos de más no siempre responden a un exceso de grasasLos alimentos diuréticos ayudan a nuestro organismo a deshacerse del exceso de líquido y a estar en  equilibrio. Junto a una sensación de pesadez, la retención de líquidos también puede inclinar la balanza al otro lado.

Algunos alimentos son diuréticos naturales y pueden integrarse en una dieta para bajar de peso o combatir la retención de líquidos y, por tanto, sentirse menos hinchado. He aquí algunos ejemplos:

  • Alcachofa: ayuda al funcionamiento de los riñones y proporciona vitaminas.
  • Arándanos: evita que se cree un entorno apropiado para que se reproduzcan los microrganismos nocivos, por lo que previene las enfermedades urinarias. Tiene también importantes propiedades antioxidantes.
  • Avena: la sílice, uno de sus componentes, reduce los edemas provocados por la acumulación de líquidos. También ayuda a controlar los niveles de colesterol.
  • Espárragos: estimulan el funcionamiento de los riñones y eliminan el exceso de agua en el cuerpo.
  • Perejil: muy diurético; se puede consumir en infusión o para acompañar patatas y verduras.
  • Sandía y melón: su gran contenido de agua favorece la eliminación de líquidos.
  • verde: sus niveles de cafeína, inferiores que el del café, estimulan la pérdida de líquidos.
  • Tomate: promueve el funcionamiento de los riñones, lo que permite una eliminación rápida de fluidos y toxinas. Además, es rico en vitamina C.

Para favorecer la eliminación de líquidos, también es muy importante consumir mucha agua, zumos e infusiones. Se trata de unos gestos muy sencillos que nos ayudarán a encontrarnos mucho mejor, merece la pena, ¿no?

zp8497586rq

¿Son recomendables los medicamentos para adelgazar?

La combinación de un estilo de vida sedentario y una mala alimentación pueden desembocar en un problema de obesidad y los consecuentes perjuicios para nuestra salud. ¿Son los medicamentos para perder peso una solución?

Este tipo de fármacos deben reservarse a personas con obesidad mórbida y con grandes dificultades para perder peso mediante dieta y ejercicio. Por este motivo, deben ser resultado de una prescripción médica y no recurrir a ellos para quitarse algunos kilos por razones de estética: el profesional atenderá a la historia clínica del paciente y valorará cuál es la opción más adecuada.

En este sentido, hay dos aspectos a tener en cuenta para determinar si deben recetarse: que el Índice de Masa Corporal (IMC) sea superior a 30, o superior a 27 y se padezcan enfermedades relacionadas con ese exceso de peso.

Gran parte de estos medicamente actúan a corto plazo, inhibiendo el apetito o simulando una sensación de saciedad. Otros bloquean la absorción de grasas, pero sus efectos secundarios pueden ser muy molestos. Algunos, incluso, han llegado a retirarse en algunos países por la posibilidad de producir daños hepáticos.

Por todo ello, resulta evidente que el mejor tratamiento consiste en dieta y ejercicio, adecuado a las características del paciente y dejar los fármacos como última opción, y siempre bajo la supervisión de un especialista.