Trucos para perder los kilos navideños

Aunque nos cuidemos más o menos, es inevitable coger unos kilillos durante las celebraciones navideñas: quesos, embutidos, marisco, cordero, turrones, polvorones y, para poner la guinda, el Roscón de Reyes. Y eso sin entrar en vinos, cavas y demás licores. Total, que por muchos esfuerzos que se hagan, se nota que la ropa queda un poco más ajustada y que toca diseñar un plan de ataque para recuperar tu peso habitual lo antes posible.

Antes de nada, centrémonos en lo que hay que evitar:

  • Comer igual que durante las fiestas. ¡Es lo primero a evitar!
  • Obsesionarte. Ten en cuenta que has subido de peso por aumentar la ingesta de calorías, por lo que volver a tu rutina hará que pierdas los kilos ganados en pocas semanas.
  • Iniciar un régimen muy estricto. Con abandonar los hábitos navideños es suficiente.
  • Hacer locuras. Si hace unas semanas no salías a correr nunca, no quieras hacerlo ahora a diario. Muévete un poco más, pero sin excederte.

Los nutricionistas recomiendan seguir dietas elaboradas teniendo en cuenta las necesidades de cada individuo, de forma que no se sufran carencias nutricionales, se aprenda a comer y se evite la recuperación del peso perdido. Los siguientes consejos te ayudarán a adquirir unos hábitos más saludables y a recuperar tu silueta:

  • No saltarte ninguna comida. Si el cuerpo pasa muchas horas sin comer, tiende a acumular, ya que no sabe durante cuánto tiempo estará sin recibir alimento.
  • No comenzar a comer con demasiado apetito. Una fruta sin pelar y un vaso de agua antes de las comidas principales, puede ser de gran ayuda.
  • Llenar la nevera de verduras y frutas drenantes (piña, calabacín, espárragos, alcachofas…), que te ayudarán a sentirte más ligero.
  • Cuidar la flora intestinal, aumentando el consumo de alimentos ricos en fibra (verduras, cereales integrales, legumbres…) y ayudarse de alimentos probióticos.
  • Disminuir el consumo de sal y sustituirla por especias (pimienta o nuez moscada, por ejemplo).
  • Cocinar usando el horno, el microondas, la cocina al vapor o el papillote (técnica consistente en la cocción de un alimento en un envoltorio resistente al calor, como el papel de aluminio).
  • Beber mucha agua, un mínimo de dos litros al día, para evitar la retención de líquidos.
  • Recuperar tu actividad física habitual y añadir pequeños extras para que la pérdida de peso se produzca en menos tiempo. Aspectos tan simples como subir y bajar escaleras o bajarte del autobús una parada antes para dar un paseíto.

En pocos días te notarás mucho mejor, lo que te ayudará a seguir la rutina… ¡Sin pausa pero sin prisa!

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