Un tipo de yoga para cada persona

Aunque el yoga es una disciplina milenaria, no pierde vigencia. Además, existen variantes que te permitirán elegir la que más se adecúe a tus gustos o necesidades:

  • Iyengar yoga. Precisa mucha atención y concentración, la influencia verbal de los profesores es clara y suele acompañarse de objetos para realizar diferentes posturas. Es una buena opción para los que deseen corregir postura y hacer un trabajo eficiente con continua supervisión profesional.
  • Astanga yoga. Se adhiere a ocho preceptos: prohibiciones o abstinencias, reglas u observaciones, postura, control de la respiración, de los sentidos, concentración, contemplación, meditación o meditación más profunda. Se conoce también como ‘ocho miembros’. Es perfecto para combatir el estrés, corregir adicciones, para concentrarse y para personas exigentes.
  • Kundalini yoga. Es de posturas más sencillas, con menor exigencia física; sus movimientos lentos o las posturas estáticas generan tranquilidad; se trabajan respiración y relajación. Ideal para personas pacíficas o aquellas que deseen bajar el ritmo de vida.
  • Hatha yoga. Se concentra en posturas corporales y tiene gran eficacia preventiva, terapéutica y para la rehabilitación de lesiones (contracturas o mala postura corporal que genera dolencias). Aporta bienestar físico y beneficia la salud mental.

También hay variantes con calor (bikram yoga), suspendido en el aire (yoga aéreo) y fusiones con otras disciplinas que dan lugar a un trabajo más aeróbico o localizado en zonas para la fuerza. ¿Cuál se adapta más a ti?

zp8497586rq